Introducción
Los alfajores de maicena fácil son la versión sencilla de un clásico argentino: dos galletas tiernas, casi pálidas, que se deshacen en la boca, unidas por una capa generosa de dulce de leche y, si quieres, con los bordes pasados por coco rallado. Sin técnicas complicadas ni ingredientes difíciles, tienen el sabor auténtico de los tradicionales en un formato pensado también para principiantes.
La clave está en la proporción entre maicena y harina: la maicena da la textura suave y esponjosa característica, y la harina, el cuerpo para cortar y rellenar sin que se rompan. Las yemas, la mantequilla y la vainilla construyen el sabor, y el reposo en frío marca la diferencia entre unas galletas que mantienen su forma y unas que se deforman en el horno.
Son perfectos para una merienda en familia, para compartir con amigos o en una bandeja variada, con unos decorados con coco y otros sin decorar.
Ingredientes
- 200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gramos de azúcar
- 3 yemas de huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 gramos de maicena
- 200 gramos de harina de trigo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
- Dulce de leche (cantidad necesaria)
- Coco rallado (opcional)
Cada ingrediente cumple una función concreta. La mantequilla y el azúcar crean la base cremosa y dulce; las yemas y la vainilla aportan sabor y aroma. La maicena y la harina dan la textura: suave y esponjosa, pero con estructura. El polvo de hornear y el bicarbonato ayudan a que la masa se levante y quede aireada. El dulce de leche pone el relleno cremoso, y el coco rallado opcional suma un toque crocante y una presentación más atractiva.
Necesitarás un bowl amplio, un batidor manual o eléctrico, un tamiz, una espátula, papel film, papel pergamino, un rodillo, un cortador redondo y una rejilla para enfriar.
Tiempos, frío y horno de los alfajores de maicena fácil
Esta receta se organiza en torno a dos reposos en frío y un horneado breve. La masa se refrigera al menos 30 minutos antes de estirarla, para que la mantequilla se solidifique ligeramente y resulte fácil de trabajar. El horno se precalienta a 180 °C (350 °F) y las galletas se hornean durante 10-12 minutos, solo hasta que los bordes estén ligeramente dorados: deben permanecer suaves y pálidas para conservar su textura tierna. Ya rellenos, los alfajores necesitan al menos una hora más de refrigeración antes de servir, para que el dulce de leche se asiente y las piezas se mantengan firmes.
Paso a paso
Paso 1: Prepara la masa
En un bowl amplio, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta lograr una mezcla cremosa y clara, la base suave de la masa. Incorpora las yemas una por una, batiendo bien tras cada adición, y añade la esencia de vainilla. Mezcla hasta obtener una preparación homogénea y sin grumos.
Paso 2: Mezcla los ingredientes secos
En otro recipiente, tamiza la maicena, la harina de trigo, el polvo de hornear y el bicarbonato de sodio. Tamizar es clave para evitar grumos y lograr una textura uniforme y más suave en las galletas.
Paso 3: Une las mezclas
Agrega los secos a la mezcla de mantequilla poco a poco, integrando con una espátula o con las manos hasta obtener una masa suave y homogénea. Si está muy pegajosa, añade un poco más de maicena. Debe quedar firme pero no seca, maleable y sin romperse.
Paso 4: Refrigera la masa
Envuelve la masa en papel film y refrigérala durante al menos 30 minutos. El reposo solidifica ligeramente la mantequilla, facilita el manejo y evita que las galletas pierdan su forma al hornearlas.
Paso 5: Precalienta el horno
Mientras la masa se enfría, precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y prepara una bandeja con papel pergamino, para una cocción uniforme y que no se peguen.
Paso 6: Forma las galletas
Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta lograr un grosor de aproximadamente 5 mm. Usa un cortador redondo para dar forma a las galletas y colócalas en la bandeja, dejando un pequeño espacio entre ellas.
Paso 7: Hornea y enfría
Hornea las galletas durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Deben permanecer suaves y pálidas para mantener su textura tierna, así que vigílalas para evitar que se quemen. Déjalas enfriar completamente sobre una rejilla antes de rellenarlas.
Paso 8: Rellena y decora
Una vez frías, coloca una generosa cantidad de dulce de leche en el centro de una galleta y cubre con otra, presionando suavemente para que el relleno llegue hasta los bordes, sin excederte para que no se derrame. Si lo deseas, pasa los bordes por coco rallado mientras el relleno aún está húmedo, para que se adhiera bien.
Paso 9: Refrigera y sirve
Refrigera los alfajores durante al menos una hora antes de servir, para que el dulce de leche se asiente, los sabores se fusionen y las piezas se mantengan firmes.

Errores comunes
El primer error es saltarse el frío: sin sus 30 minutos de refrigeración, la masa se pega, cuesta estirarla y las galletas pierden su forma en el horno. El segundo es la mantequilla en el punto equivocado: debe estar a temperatura ambiente para batirse con el azúcar hasta quedar cremosa y clara.
También es frecuente no tamizar los secos, con lo que la masa queda con grumos, y añadir las yemas todas a la vez en lugar de una por una. En el horno, el fallo clásico es pasarse buscando color: deben quedar pálidas, con solo los bordes ligeramente dorados a los 10-12 minutos. Y no rellenes galletas tibias: deben estar completamente frías o se deshacen.
Consejos para conservarlo
Guarda los alfajores en un recipiente hermético a temperatura ambiente, lejos de la humedad para que no se ablanden. Si van decorados con coco, consúmelos en los primeros días, para que no pierda su textura crocante. Para prolongar su frescura puedes refrigerarlos, bien envueltos o en un recipiente hermético. También se pueden congelar: envuélvelos individualmente en papel film y guárdalos en una bolsa hermética; para consumirlos, déjalos a temperatura ambiente durante unas horas.
Conclusión
Masa fría, horneado corto y pálido, relleno generoso y una hora final de refrigeración: los alfajores de maicena fácil no piden más, y a cambio entregan el alfajor argentino de siempre en su versión más accesible. Sírvelos con una taza de té o café, en una bandeja que mezcle los de coco con los sin decorar, o embálalos en pequeños paquetes para regalar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la masa se refrigera antes de estirarla?
Porque el frío solidifica ligeramente la mantequilla: la masa se maneja mejor, no se pega y las galletas mantienen su forma en el horno. El mínimo indicado es 30 minutos.
¿Cómo sé que las galletas están listas si quedan pálidas?
Por los bordes: a 180 °C, entre los 10 y los 12 minutos, deben estar ligeramente dorados mientras el resto permanece suave y pálido. Si se doran por completo, se pasan.
¿El coco rallado es obligatorio?
No, es opcional. Se pasan los bordes del alfajor ya relleno por coco rallado para sumar un toque crocante, mientras el dulce de leche aún está húmedo para que se adhiera bien.
¿Se pueden congelar los alfajores ya rellenos?
Sí. Se envuelven individualmente en papel film y se guardan en una bolsa hermética; se descongelan a temperatura ambiente durante unas horas.





